martes, 3 de septiembre de 2013

la levitacion

Levitación


Se denomina levitación el efecto por el que un cuerpo u objeto se halla en suspensión estable en el aire, sin mediar de otro objeto físico en contacto con el primero que sustente al que levita o "flota".

    Levitación en física[editar · editar fuente]

    Para que tenga lugar la levitación en presencia de un campo gravitatorio, es preciso que:
    • una fuerza que contrarreste el peso del cuerpo (la fuerza de gravedad que actúa sobre el objeto que levita).
    • para que se halle en suspensión estable, es necesaria una fuerza adicional que contrarreste cada pequeño desplazamiento del objeto en levitación.

    Levitación diamagnética de una rana viva.
    Desde el punto de vista científico, la levitación se puede dar debido a los siguientes efectos:
    • Levitación electrostática: para ello es necesario que el objeto que levita esté cargado eléctricamente, de modo que con un campo eléctrico adecuado se produzca una fuerza igual y opuesta a la de la gravedad. Este tipo de levitación es el que se da, por ejemplo, en el experimento clásico de la gota de aceite realizado por primera vez por Robert Millikan.
    • Levitación magnética: en esta forma de levitación se pueden agrupar la debida a imanes (por ejemplo, dos imanes atravesados por un hilo, dispuestos de forma que se enfrenten polos iguales; esta versión es conocida también como pseudolevitación, ya que en realidad requiere de una ligadura adicional, como por ejemplo el hilo comentado), la debida a la superconductividad (concretamente por causa del efecto Meissner), la debida aldiamagnetismo, o la suspensión electromagnética (la cual, con la ayuda de servomecanismos, es aplicada en trenes de levitación magnética).
    • Levitación aerodinámica: en este caso se juega con las variaciones en la presión ejercida por gases para mantener objetos en posición estable, como en el caso de los helicópteros (los aviones no se pueden considerar objetos en levitación, ya que, con alguna excepción como el McDonnell Douglas AV-8 Harrier II, necesitan estar en movimiento, por lo que no se puede decir que estén en posición estable).
    • Levitación acústica: es posible debido a los efectos no lineales de las ondas sonoras intensas, aunque en la práctica esto se ha realizado tan sólo con objetos de unos pocos gramos de masa.
    • Levitación óptica: emplea la presión de radiación para hacer levitar objetos de poca masa, usando el principio de la conservación del momento (el objeto absorbe los fotones, con lo que el momento de estos es transferido al objeto en levitación). Por lo general, en este tipo de levitación, se emplean láseres.
    • Antigravedad: forma de levitación que no ha sido observada ni demostrada. Según ciertas hipótesis en el ámbito de la física teórica. Bajo ciertas condiciones físicas los objetos en lugar de atraerse se repelerían gravitacionalmente (de modo que tendrían una "masa negativa") mediante la acción de antigravitones (la hipotética antipartícula del gravitón). No obstante, de acuerdo con las principales líneas de investigación actuales, se considera improbable o indemostrable que pueda existir la antigravedad como tal. La falta de pruebas científicas, unido a la incomprensión actual de una teoría cuántica de la gravedad, han llevado a numerosos autores de ciencia ficción a incorporar esta forma de levitación en las tramas de su producción literaria.

    Levitación empleada como espectáculo[editar · editar fuente]

    Levitación de personas[editar · editar fuente]

    En muchas tradiciones místicas y religiosas, se considera que una persona "iniciada" puede levitar. Algunas personas aseguraron haber visto levitar a Santa Teresa de Jesús, sin embargo no hay pruebas científicas que lo verifiquen.
    Los magos 'engañan' los sentidos de manera que puede parecer que una persona esté levitando, creando así el concepto de ilusión. Dentro de los espectáculos más notables, está el de lalevitación de David Copperfield, quien durante sus espectáculos volaba por el escenario sin ningún tipo de sujeción aparente.
    Dentro de la magia callejera, los dos magos más conocidos son David Blaine y Criss Angel, quienes durante parte de su espectáculo se dedican ya sea a la levitación propia o de otras personas, y en cualquier lugar.

    radiestesia

    Radiestesia

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    La radiestesia o rabdomancia es una actividad pseudocientífica que se basa en la afirmación de que los estímulos eléctricos, electromagnéticos, magnetismos y radiaciones de un cuerpo emisor pueden ser percibidos y, en ocasiones, manejados por una persona por medio de artefactos sencillos mantenidos en suspensión inestable como un péndulo, varillas "L", o una horquilla que supuestamente amplifican la capacidad de magnetorrecepción del ser humano.

    Historia[editar · editar fuente]


    Zahorí en acción, ilustración de la obra de Pierre Le Brun, Historia crítica de las prácticas supersticiosas, 1732.

    Etimología[editar · editar fuente]

    "Radiestesia" es un neologismo construido a partir de dos términos: el latino radium: ‘radiación’ y el griego aesthesia: ‘percepción por los sentidos’ o ‘capacidad de sentir’ (de aesthesis: ‘percepción’).
    La palabra "rabdomancia" proviene del griego rhabdos: ‘vara’ y manteia: ‘adivinación’. Este término fue acuñado en 1785.

    Zahoríes[editar · editar fuente]

    Un zahorí, a veces llamado radiestesista o rabdomante, es alguien que afirma que puede detectar cambios del electromagnetismo a través del movimiento espontáneo de dispositivos simples sostenidos por sus manos, normalmente una varilla de madera o metal en forma de "Y" ó "L" o un péndulo. Los zahoríes afirman ser capaces de detectar la existencia de flujos magnéticos o líneas ley,4 corrientes de agua, vetas de minerales, lagos subterráneos, etc. a cualquier profundidad y sustentan la eficacia de la técnica en razones psicológicas, y los movimientos de los instrumentos por el efecto ideomotor.5Mientras para algunos defensores de la técnica, se trataría de una habilidad explicable por la ciencia, otros la tratan de "facultad supranormal".

    Antecedentes[editar · editar fuente]

    La radiestesia en su variante tradicional de búsqueda de aguas subterráneas es una práctica llevada a cabo desde hace al menos 4500 años.6 Ha sido ampliamente practicada desde tiempos remotos, a falta de conocimiento geológico o de instrumental científico, si bien hoy día sigue teniendo amplio uso en zonas rurales.

    Intentos de explicación[editar · editar fuente]

    Los primeros intentos de explicación científica se basaban en la noción de que las varillas del zahorí eran físicamente afectadas por emanaciones de las sustancias de interés. Por ejemplo, William Pryce en su Mineralogia Cornubiensis de 1778.7
    En 1986, la revista Nature, incluyó el zahorismo en una lista de "efectos que se presuponían paranormales, pero que pueden ser explicados por la ciencia".8 En concreto, el zahorismo puede ser explicado en términos de pistas sensoriales y conocimientos previos del zahorí, efectos de expectativas y probabilidad.8
    Los escépticos y algunos creyentes piensan que el instrumento usado por el zahorí no tiene energía propia, sino que amplifica pequeños movimientos inconscientes de las manos, efecto conocido como efecto ideomotor. Esto haría de la varilla un instrumento de expresión de conocimiento o percepción subconsciente del adivino.
    Algunos autores afirman que el ser humano podría ser sensible a pequeños gradientes del campo magnético terrestre, aunque no hay evidencia sobre ello.
    El zahorismo, tal y como se practica hoy en día parece haberse originado en Alemania durante el siglo XV para encontrar metales. Ya en 1518 Martín Lutero la citaba como una violación del primer mandamiento, al considerarlo un acto de brujería en su obra Decem praecepta. En la edición de 1550 de la Cosmographia de Sebastian Münster aparece un grabado de un zahorí con una varilla en Y en unas extracciones mineras. En 1556, Georgius Agricola realiza una detallada descripción del zahorismo para la búsqueda de metales.9
    En 1662, el jesuita Gaspar Schott afirmó que la práctica era una superstición, e incluso satánica, aunque posteriormente diría que no estaba seguro de que el diablo fuera siempre el que movía la varita.10
    El uso de varas o ramas para la localización ha sido un elemento popular de las creencias populares de principios del siglo XIX en Nueva Inglaterra. Los primeros líderes mormones, religión surgida en esa época, participaron de esas creencias. Así, Oliver Cowdery, escriba del Libro de Mormón y uno de los doce apóstoles de la Iglesia Mormona, usó una varilla para practicar la adivinación.
    El término radiestesia aparece en inglés por primera vez en los años treinta, proveniente del francés radiésthesie creado hacia el año 1890 por el abad Alexis Bouly quien fundaría la Sociedad de Amigos de la Radiestesia.

    Práctica[editar · editar fuente]

    Técnica[editar · editar fuente]


    Vara en forma de Y.
    El practicante de la radiestesia emplea una varilla vegetal o metálica o bien un péndulo, que aparentemente sirve de estímulo para percibir el lugar indicado. No obstante algunos radiestesistas utilizan otro tipo de equipos, o no se sirven de ninguno.
    Quienes hacen uso de la horquilla de árbol, preferentemente avellano común o sauce, la sostienen con las dos manos y en una postura determinada (ver ilustración) mientras el sujeto recorre el terreno a explorar, hasta que su movimiento indique la presencia buscada.

    Usos[editar · editar fuente]

    La radiestesia practicada con péndulo es una técnica de medicina alternativa que pretende servir para el diagnóstico y esta muy relacionada con los campos descritos por la acupuntura. Una utilidad conocida de la radiestesia, quizá la de más larga tradición, es la realizada por los denominados zahoríes, que aseguran ser capaces de encontrar los sitios más favorables para la excavación de pozos, donde el nivel freático es más accesible, por medio de estas técnicas.
    Los usos pretendidos de la radiestesia son muchos. Con ella se intenta:
    • diagnosticar enfermedades,
    • obtener medidas exactas,
    • encontrar agua,
    • encontrar minerales,
    • inventariar recursos naturales,
    • predecir estados actuales o futuros de la materia viva,
    • encontrar objetos perdidos,
    • ubicar puntos de radiación de energía,
    • encontrar personas, etc.
    • adivinar números y combinaciones

    Comprobación[editar · editar fuente]

    Los experimentos controlados no han confirmado nunca los efectos proclamados, así que se tiende a no tener la confianza en esta práctica y consideran que sus resultados no van más allá del azar:
    Estudios: en 1948 un estudio que evaluó la habilidad de 58 zahoríes para detectar agua,11 Una revisión de varios estudios controlados en 1979,12 Christopher Bird en 1979 con el título de The divine hand y James Randi,13 14 en el libro Flim-Flam!, todos ellos demostrando en uno u otro aspecto el efecto como un fraude.
    Un estudio de 1987 y 1988 en Múnich por Hans-Dieter Betz y otros científicos que en declaraciones de Jim T. Enright, consideró que los experimentos proporcionaban "la prueba más convincentemente imaginable en contra de que los radiestesistas puedan hacer lo que afirman".15 16 recalcando que el análisis de los datos fue "especial, no convencional y retocados", realizando "análisis más convencionales"17 18 19
    Más recientemente un estudio en Kassel (Alemania) bajo la dirección de la Gesellschaft zur Wissenschaftlichen Untersuchung von Parawissenschaften (GWUP) [Sociedad para la Investigación Científica de las Paraciencias] y Richard Dawkins realizó un experimento controlado y filmado con diversos rabdomantes, sin que ninguno de ellos consiguiera resultados positivos.

    telepatia

    Telepatía


    La telepatía consiste en la transferencia de contenidos psíquicos entre individuos a través de la mente, sin el uso de agentes físicos conocidos.1 Es considerada como una forma de percepción extrasensorial o cognición anómala. La telepatía se relaciona a menudo con diversos fenómenos paranormales como la precognición y la clarividencia.
    Aunque se han llevado a cabo muchos experimentos sobre la telepatía, su existencia no es aceptada por la gran mayoría de la comunidad científica, no resulta siempre así. Argumentando que las magnitudes de energía que el cerebro humano es capaz de producir resultan insuficientes para permitir la transmisión de información. No obstante, algunos investigadores señalan que, con la tecnología necesaria, en un futuro será posible interpretar las ondas cerebrales mediante algún dispositivo y enviar mensajes textuales a un receptor de manera inalámbrica, sin embargo descartan que este proceso pueda llevarse a cabo de cerebro a cerebro sin mediación tecnológica. Hasta la fecha, las únicas pruebas de la telepatía son las narraciones testimoniales, pues jamás se ha podido reproducir un fenómeno telepático en laboratorio.
    La telepatía es tratada frecuentemente en ufología, novelas y películas de ficción.

    La telepatía en la historia

    Se han encontrado muy pocas referencias a la telepatía en las muchas culturas antiguas de las que se tiene registros escritos (a diferencia de, por ejemplo, la precognición, que sí aparece en muchos mitos).
    Se considera que la primera investigación sobre la telepatía fue la realizada por la Society for Psychical Research, cuyos resultados fueron publicados en 1886 en la obra Phantasms of the Living(‘Fantasmas de los vivos’). Años antes, en 1882, Frederick William Henry Myers, uno de los fundadores de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas (SPR), introdujo, en un artículo publicado enProceedings of the Society for Psychical Research, el término «telepatía», (inspirado por la incipiente eclosión tecnológica de la época en que las técnicas electromagnéticas detelecomunicación reciben nombres como teléfono y telégrafo), para diferenciarlo de la falsa «lectura del pensamiento».2 Aunque gran parte de las investigaciones iniciales consistieron en la recopilación de relatos anecdóticos, también se llevaron a cabo experimentos con aquellos que afirmaban poseer habilidades telepáticas. Sin embargo, sus protocolos experimentales no eran muy estrictos.
    En 1917 el psicólogo John E. Coover de la Universidad de Stanford dirigió una serie de pruebas sobre telepatía consistentes en transmitir y adivinar naipes. Los aciertos fueron levemente superiores a los esperados por azar, concluyéndose que el resultado había sido aleatorio.
    Quizá los ejemplos más conocidos de experimentos sobre telepatía fueran los de Joseph Banks Rhine y sus asociados en la Universidad de Duke, que comenzaron en 1927 usando los distintivos «Naipes ESP» de Karl Zener (véase Cartas Zener). Estos experimentos incorporaron protocolos más rigurosos y sistemáticos que los anteriores, seleccionándose lo que se asumió que eran participantes «normales» y no aquellos que afirmaban tener habilidades excepcionales, y aplicando los nuevos avances en el campo de la estadística para evaluar los resultados. Éstos y los de otros experimentos fueron publicados por Rhine en su conocido libro Extra Sensory Perception (‘Percepción extrasensorial’), que popularizó este término.
    Otro libro influyente sobre la telepatía en su día fue Mental Radio, publicada en 1930 por el ganador del premio Pulitzer Upton Sinclair (con prólogo de Albert Einstein). En él Sinclair describe la aparente capacidad de su esposa de reproducir a veces los dibujos realizados por él y por otros, incluso cuando estaban separados por distancias de varias millas, en experimentos al parecer informales que recuerdan algunos de los usados por investigadores de la visión remota en épocas posteriores. En su libro, los Sinclair señalaban que los resultados podían también explicarse como una clarividencia más general, e hicieron algunos experimentos cuyos resultados sugerían que en realidad no hacía falta ningún emisor y algunos dibujos podían ser reproducidosprecognitivamente.
    En los años 1960, muchos parasicólogos no estaban satisfechos con los experimentos de elección forzada de J. B. Rhine, debido en parte al aburrimiento de los participantes en las pruebas tras muchas repeticiones de adivinación monótona de naipes y al rechazo de la sugerencia de los magos de añadir naipes totalmente en blanco, y en parte por el «efecto de declive» por el que la precisión de la adivinación de cartas disminuía tras cierto tiempo para cada participante.
    Algunos parapsicólogos recurrieron al formato de experimentos basados en «respuesta libre», donde el objetivo no estaba limitado a un pequeño conjunto finito predeterminado de respuestas (p. e. las cartas Zener), sino que podía consistir en su lugar en cualquier clase de cuadro, dibujo, fotografía, fragmento de película, composición musical, etcétera.
    Como resultado de encuestas sobre experiencias psi espontáneas que concluían que más de la mitad de éstas sucedían el estado de sueño, los investigadores Montaque Ullman y Stanley Krippner de Maimonides Medical Center de Brooklyn (Nueva York) emprendieron una serie de experimentos para comprobar la telepatía durante el sueño. Un participante «receptor» en un cuarto insonorizado y electrónicamente blindado sería monitorizado mientras dormía en busca de patrones encefalográficos y movimientos oculares rápidos que caracterizan el estado de sueño. Un «emisor» en otra habitación intentaría entonces enviar una imagen, aleatoriamente seleccionada de un conjunto, al receptor concentrándose en dicha imagen durante los estados de sueño detectados. Cerca del final de dichos estados, el receptor sería despertado y se le pediría que describiese su sueño durante tal periodo. Los datos recogidos sugerían que algunas veces la imagen era incorporada de alguna forma en el contenido de los sueños del receptor.
    Aunque los resultados de los experimentos de telepatía durante el sueño eran interesantes, llevarlos a cabo exigía muchos recursos (tiempo, esfuerzo, personal). Otros investigadores buscaron alternativas más económicas, como los llamados experimentos ganzfeld.
    Hasta la fecha no ha habido ningún protocolo experimental satisfactorio diseñado para distinguir la telepatía de otras formas de percepción extrasensorial tales como la clarividencia.
    Está considerado por la gran mayoría de la comunidad científica como una pseudociencia. Sus críticos objetan los experimentos con resultado positivo, diciendo que no han tenido el rigor científico adecuado. Por otro lado los miembros de los laboratorios de las universidades y asociaciones en donde sí se estudia sostienen que estos estudios tienen el rigor necesario, y que existen indicios favorables para continuar con las pruebas.

    Falsas telepatías

    En ocasiones, las personas se imaginan o, incluso, se inventan transmisiones telepáticas, creen que poseen, por ejemplo, la facultad sin ser realmente así, en otras ocasiones no ocurre lo mismo. En el caso de las personas que padecen de esquizofrenia ocasionalmente pueden sentir pensamientos erroneos o sensaciones referidas a la telepatía, esto sucede a menudo. Porque no sé sabe cuándo es cierto y cuándo no, sólo la ciencia podría hacerlo más en el futuro.

    Controversia[editar · editar fuente]

    Estudio de la telepatía

    Un experimento típico procede como sigue:
    1. Se seleccionan dos personas jóvenes, entre 20 y 40 años; una de ellas se acomoda en una sala insonorizada y se tapa los ojos. Esta persona será el receptor y no debe recibir ningún estímulo de sus otros sentidos, debe estar totalmente relajada, y no pensar en nada en concreto, pero dejar que sus pensamientos fluyan libremente.
    2. El otro individuo es el emisor, al que se colocará en otra sala cercana a la del receptor. Al emisor hay que hacerle lo contrario que al receptor - hay que estimular sus sentidos: normalmente se hace con imágenes acompañadas de sonidos que sean especialmente sugerentes para la mente humana. El emisor debe concentrarse todo lo que pueda en los estímulos que está recibiendo.
    3. Por último el receptor tiene que contar los pensamientos que han pasado por su mente durante la experiencia. Si estos pensamientos tienen alguna relación con lo que ha estado percibiendo el emisor, se puede considerar que quizá haya habido una comunicación telepática. Ninguno de estos experimentos ha llegado a conclusiones determinantes.
    Esta falta de resultados concluyentes se atribuye a muchas razones. La primera sería que el ser humano sencillamente no tiene capacidad telepática. Otros estudiosos piensan que se debe a que para transmitir información tanto emisor como receptor tienen que estar preparados o haber recibido algún tipo de entrenamiento mental. El hecho concreto es que la telepatía no ha podido reproducirse en laboratorios con experimentos controlados y los únicos indicios de su existencia son meramente testimoniales.

    Telepatía y ciencia

    Algunos defensores de la telepatía han usado conceptos científicos tomados de la psicología y la mecánica cuántica, de manera un tanto controvertida para explicar mecanismos reales que podrían hacer físicamente posible la telepatía. Sin embargo, al igual que sucede con la clarividencia, la telepatía presenta problemas de plausibilidad física similares. Si bien ciertas áreas de la psicología y la mecánica cuántica, siguen existiendo problemas abiertos para los que no existe una respuesta generalmente aceptada, eso no implica que dichos problemas puedan aportar nigún argumento prometedor par a la plausibilidad física de la telepatía.
    En un experimento realizado por investigadores de la Universidad de Mánchester se pretendía medir, mediante el uso de la realidad virtual, las capacidades telepáticas humanas. En el experimento, en el que participaron 100 voluntarios, se separaba a los participantes por parejas. Los miembros dos miembros de cada pareja equipados con un visor y un guante que les permite moverse e interactuar con los objetos del mundo virtual, entraban en salas separadas. A continuación se les mostraban una serie de objetos escogidos al azar (un teléfono, una trompeta, un paraguas...). Al primer participante sólo se le enseñaba uno de los objetos y se le pedía que se concentrase e interactuase con él. En la segunda habitación, el otro participante ve el mismo objeto y otros tres más. Entonces debe señalar el objeto que cree que su compañero está intentando transmitirle telepáticamente. Los investigadores estaban especialmente interesados en observar en qué medida afectan los lazos familiares y otro tipo de relaciones a las capacidades telepáticas. Los responsables del experimento no creen que esta prueba sirva para demostrar la existencia o inexistencia de la telepatía, tan sólo pretenden "crear un método experimental que facilite la investigación científica en esta área".[cita requerida]

    Telepatía en la ficción

    La telepatía es un recurso común en la ciencia ficción. Un buen número de superhéroes y supervillanos de varias novelas de ciencia ficción, etc, usan telepatía. Un notable ejemplo es la novelade Alfred Bester, El hombre demolido (1952), donde una comunidad de telépatas conviven con el resto de los seres humanos. Entre los telépatas más destacados se incluyen los jedis y lossiths en el universo Star Wars. Las habilidades telepáticas en la ficción varían considerablemente. Algunos telépatas ficticios sólo pueden transmitir pensamientos con otros telépatas, o recibir pensamientos sólo de otras personas específicas. Por ejemplo, en la novela de Robert A. Heinlein, La hora de las estrellas (1956), una pareja de gemelos pueden comunicarse telepáticamente, pero sólo entre ellos. En la novela de ciencia ficción de A. E. van Vogt, Slan (1940), el héroe mutante Jommy Cross puede leer la mente de los humanos corrientes, pero no la de otros mutantes.Sookie Stackhouse, la camarera telépata de la serie de novelas The Southern Vampire Mysteries de Charlaine Harris, puede leer la mente de los humanos y de otros seres sobrenaturales, pero no la de los vampiros. Algunos telépatas pueden leer la mente sólo si hay algún tipo de contacto físico, como los vulcanos en el universo de Star Trek, Abe Sapien en las películas de Guillermo del Toro Hellboy (2004) o Aro, un vampiro de la novela Luna nueva de Stephenie Meyer (2006). El consultor y escritor del universo Star Trek, André Bormanis, ha revelado que la telepatía en Star Trek es posible gracias a una especie de campo psiónico; según Bormanis, el campo psiónico es el medio por el cual los pensamientos y los sentimientos pueden ser transmitidos a través del espacio.3 Algunos humanoides pueden tener acceso perceptivo a dicho medio gracias a un órgano sensorial localizado en el cerebro; del mismo modo que el ojo humano puede percibir rangos dentro del campo electromagnético que los ojos de otras especies no pueden percibir, los telépatas pueden percibir el campo psiónico. Este campo es el equivalente al plano astral o dimensión astral en los cómics del Universo Marvel. En el libro Eragon, de Christopher Paolini (2003), Eragon puede comunicarse telepáticamente con su dragona Saphira y con muchos otros, aunque puede bloquear los pensamientos con barreras psíquicas. En la series de novelas de Harry Potter, de J. K. Rowling, la telepatía es una habilidad mágica conocida como legeremancia, la habilidad para bloquear los pensamientos ante hechizos de legeremancia se conoce como oclumancia. En la novela de John Wyndham Las Crisálidas (1955), el personaje principal y narrador, David Strorm, forma parte de un grupo de nueve telépatas, al igual que los sesenta niños de Los cuclillos de Midwich (1957) quienes poseen vastos poderes psíquicos y pueden comunicarse telepáticamente unos con otros, incluso con otros niños distantes y dispersos por todo el planeta. En la serie de novelas Los guardianes de Anthony Horowitz, los gemelos, Jamie y Scott Tyler, pueden leer y controlar las mentes de los demás, además de comunicarse entre ellos, por lo que siempre saben en qué está pensando el otro.
    Algunos escritores consideran la telepatía como un salto más en la evolución humana. En la novela de Tony Vigorito, Just a Couple of Days (2001), la telepatía se encuentra en todos los humanos gracias a un virus, el cual pasa inadvertido a causa de otras capacidades humanas. Por tanto, la telepatía es una habilidad latente que se puede desarrollar si se consigue eliminar otro tipo de distracciones, como la comunicación por el lenguaje.
    En muchas obras de ficción, la telepatía está combinada con otra clase de poderes psíquicos, como en el caso de la novela El Resplandor (1977) de Stephen King, donde el niño Danny Torrance tiene poderes precognitivos y de mediumnidad además de habilidades telepáticas. Otros telépatas ficticios, poseen habilidades de control mental, incluyendo la capacidad de implantarpensamientos, sentimientos o visiones alucinatorias dentro de las mentes de los demás. Mediante ataques psíquicos pueden causar dolor, parálisis, desvanecimiento o incluso la muerte. Pueden alterar o borrar la memoria o controlar completamente la mente y el cuerpo de otros, similar a una posesión espiritual. Ejemplos de este tipo de telépatas son Charles Xavier, Emma Frost, Jean Grey, Psylocke y, en general, casi todos los telépatas del universo Marvel. Otro ejemplo son los telépatas de la serie de televisión Héroes, como Matt Parkman entre otros. También los telépatas más poderosos dentro del mundo ficticio de Babylon 5 pueden desarrollar este tipo de habilidades, como Lyta Alexander o Al Bester.
    El justiciero La Sombra tiene la habilidad de nublar las mentes de los demás, el cual utiliza para ocultar su presencia frente a los demás.
    La serie de películas de Scanners (Exploradores) trata de un grupo de personas que nacieron con vastos poderes telepáticos, al igual que ciertas habilidades psicoquinéticas. En el primer film de la serie, el Doctor Paul Ruth (interpretado por Patrick McGoohan) explica que el fenómeno telepático no es la transferencia de pensamiento, sino el encuentro entre los sistemas nerviosos, permitiendo a los telépatas (o exploradores como los definen en el film) acceder al sistema nervioso (y por tanto a los pensamientos) de los demás. Los exploradores más poderosos pueden, además, controlar y manipular el sistema nervioso ajeno. Estas habilidades pueden inhibirse mediante un fármaco llamado Ephemerol que altera la sinapsis cerebral de los exploradores bloqueando sus capacidades.
    La obra Devta de Mohiuddin Nawab (1977), escrita en urdu, está basado en el personaje de Farhad Ali Taimur, un telépata implicado en la lucha entre el Bien y el Mal.
    La película Thoughtcrimes de Breck Eisner (2003), narra la vida de la telépata Freya McAllister, desde sus problemáticos inicios hasta su inserción en la unidad especial de la ASN (Agencia de Seguridad Nacional).
    La serie canadiense de televisión, The Listener, narra las peripecias de Toby Logan, un paramédico telépata.
    Mención especial merece la novela de Robert Silverberg Muero por dentro (1972), una novela introspectiva que narra la historia del telépata David Selig. Éste nos cuenta los problemas y sinsabores que le ha causado su don, pero que después siente cómo muere por dentro al descubrir que va perdiendo progresivamente su capacidad telepática, aquella habilidad que le arruinó la vida pero que teme perder por darle una distinción especial frente a los demás.
    Muchos pokémon, sobre todo legendarios, pueden hablar con los humanos mediante este método, como Lugia, Arceus, Mewtwo, Entei, Jirachi, Shaymin, Darkrai, Reshiram, Zekrom, Keldeo,Cobalion, Terrakion, Virizion o Kyurem.